Así te vi clasificar a Rusia 2018 - 1 - Introducción
Esta es una breve cronica de como yo vivi las eliminatorias a Rusia 2018, a propósito de que estamos viviendo ahora otro repechaje. Recordar es volver a vivir.
Así te vi clasificar a Rusia
2018
Crónica de un
peruano y de su reconciliación con su selección de fútbol
Introducción
No recuerdo
haber visto participar a mi selección en el mundial de fútbol en toda mi vida.
Nací en noviembre de 1978 y cumplía 39 años durante la clasificación de la
selección peruana de fútbol al mundial de Rusia 2018. Es necesaria esta
información para ubicar al respetable lector en el contexto del presente
relato.
El último
mundial disputado por la blanquirroja fue en España 82, época en la que yo
tenía un poco más de 3 años, y naturalmente, de dicho mundial solo tengo muy
vagos recuerdos. Recuerdo solo a la mascota de dicho mundial “Naranjito”, no
recuerdo haber visto algún partido de Perú en ese mundial ya que debí estar más
preocupado en mis actividades de educación inicial, de las cuales, dicho sea de
paso, solo me acuerdo del color de mi mandil, era uno gris con adornos en el
cuello y con mi nombre bordado en el.
En toda mi
existencia, solo vi jugar a mi selección en las eliminatorias a los mundiales y
Copas América. Durante años crecí viendo emocionado varios de sus partidos, sin
embargo, dejé de seguir los partidos luego de ver derrotas tras derrotas de mi
selección, ver a directores técnicos sin trascendencia, ver a un presidente de
la Federación Peruana de Futbol (FPF) que no cambiaba por muchos años,
escándalos amorosos de los jugadores de la selección, ver pasar mundial tras
mundial sin lograr clasificar, etcétera. Las escasas victorias que se
conseguían, no alcanzaban para lograr la tan ansiada clasificación. Fue así que
terminé por dejar de creer en mi selección, y dejé de ver los partidos que
disputaban durante mucho tiempo. Me convertí en uno más de los que no le interesaba
cuando jugaba algún partido la selección nacional. Aún asi, yo siempre añoraba
poder ver también a mi país enfrentarse a otros países del mundo en tan famosa
contienda futbolística como es el mundial de fútbol.
Cabe
mencionar que hubo una campaña honrosa de eliminatorias que se dio con el DT
Juan Carlos Oblitas, para el mundial de Francia 98. Casi clasificamos al
mundial, pero tuvimos una horrible derrota en la última fecha. No solo por lo
traumático que fue, sino por cómo se dieron las cosas. Una vez más estuvimos a
punto de clasificar y se nos fue el sueño de las manos. No contaré los detalles
en esta ocasión ya que los interesados pueden encontrar los detalles de dicha
campaña fácilmente en internet. Tampoco es objetivo del presente escrito resumir
las pasadas eliminatorias.
Así que deje
de tener esperanzas en la selección nacional de fútbol, simplemente no quería
decepcionarme nuevamente, no quería aceptar que tal vez nunca vería a mi
selección jugar la fiesta futbolística más grande del mundo. Cada vez que
jugaba la selección no me despertaba ningún interés, porque sabía que no iba a generar
en mi persona, más que amargura. No sabría decir cuál fue exactamente la causa
de tantas derrotas durante tanto tiempo, solo me alegro infinitamente de que
haya concluido esta época oscura para la blanquirroja.
¿Alguna vez
te decepciono una persona en tu vida? Es obvio que sí. Pero ¿y si esa persona fuera
un familiar tuyo? ¿Un hermano o hermana quizás? ¿Una tía o un tío? ¿Tu padre o
tu madre? ¿Y qué tal si fuese en tu niñez? Ese padrino que nunca te compró algo,
esa tía que jamás se acordó de tus cumpleaños. O ese primo que de niño jugo
contigo y juraron siempre ser amigos, pero cuando el destino hizo que se separaran,
ya no se acordó más de ti. Así yo también sufrí grandes decepciones en mi vida.
Y de niño vives la decepción con mayor intensidad, a veces es un sentimiento
que se queda clavado en tu corazón por toda tu vida.
Fue por eso
que tal vez, cada vez que perdía mi selección, inconscientemente recordaba las
decepciones que sufrí en mi vida. Y esa era la razón por la que ya estaba
cansado de solo recibir ingratos momentos cada vez que veía perder a mi
selección.
¿Por qué
solo Perú no podía clasificar al mundial? ¿Por qué siempre ocurría que los
países de siempre clasificaban? O sea, Brasil, Argentina, Uruguay, Ecuador,
Colombia, Chile, etc. ¿Porque en los partidos siempre nos jugaban en contra los
árbitros? ¿Por qué los tiros al palo favorecían al rival y no a nosotros? ¿Por
qué las jugadas polémicas nunca nos favorecían, pero si al rival? ¿Por qué nos
cobraban todas las faltas, pero al rival no? Eran preguntas con las que mi
frustración bombardeaba a mi mente cada vez que mi selección perdía algún
encuentro.
Pero toda
pesadilla tiene su final, así como lo dijo un conocido comentarista: “no hay
mal que dure 100 años ni futbol peruano que lo soporte”. Q.E.P.D Daniel Peredo.
Esta emoción
de poder vivir la fiesta mundial de fútbol de manera diferente por primera vez
en mi vida, fue la fuente de inspiración para escribir esta breve crónica de la
clasificación de mi selección al mundial de Rusia 2018. No sé cómo nos vaya en
el mundial, solo sé que el logro de la clasificación fue de todo el equipo
dentro y fuera de la cancha. Un equipo que logró enganchar perfectamente con la
hinchada. Y que los tigres de Gareca de seguro iban a dar una buena lucha en el
mundial, pero ese será otro relato. Por ahora me gustaría contarles como viví
las eliminatorias.

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